lunes, 5 de mayo de 2008

los gallos no abren párpados

se afloja el delirio de cisnes en trance
invocando a la intoxicación con párpados húmedos
y un cuchillo en el vientre
cuando llueve los huerfanos florecen
de noches embriagadas
de llamadas inconclusas
y una cruz entre los dedos
dos madres dormitan sobre el silencio
bostezando una despedida cubierta de hojas

1 comentario:

Alfredo dijo...

la vida continuamente se torna en un carrusel de miserias y hay parpados que jamas volveran a abrirse a la mañana
Lo mejor que has escrito, me ha sorprendido , abandonas las formas infantiles del diario me siento orgulloso
se bueno